LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL YA ESTÁ EN MARCHA, EL DEBATE SOBRE SU REPERCUSIÓN TAMBIÉN.

Introducción

Las máquinas han entrado en todos los sectores de la sociedad, y la gente, que por unas u otras razones está interesada, o preocupada, por la verdadera dimensión de un fenómeno que parece no tener marcha atrás, busca con avidez todo tipo de información y de opinión que le posicionen con la mayor fiabilidad posible.

Un extenso Documental, con guión de Philippe Borrel, producido por CINÉ TÉVÉ y con la colaboración de FRANCE TÉLÉVISIONS, hace una exposición de todo lo que significa la automatización, la tecnología digital, que por su realismo merece ser tenida en cuenta y analizada. Su título es inquietante; “Un mundo sin trabajo”.

Los datos que aporta, las imágenes, las opiniones de los expertos que están ya encima de esa ola tecnológica, de los que se han bajado de ella, de filósofos, de sociólogos, de afectados, de sindicalistas, de economistas, de políticos,…, tienen tantos matices y son tan clarificadores que, al final, permiten al espectador situarse y formarse una opinión bastante ajustada sobre este momento histórico para la humanidad.

Este artículo pretende extraer lo más relevante de dicho documental, ordenado según nuestro modesto entender. Al final trataremos de sacar nuestras conclusiones particulares.

Exposición

Tras muchos años de reformas inútiles y de altas tasas de paro, el mundo del pleno empleo ya es cosa del pasado, barrido por la revolución tecnológica en curso. Casi sin notarlo, hemos tropezado y caído en el mundo digital. Poco a poco las máquinas han entrado en nuestras vidas, en nuestro trabajo, en nuestro tiempo de ocio. Están por todas partes y, aunque sean útiles, nosotros mismos, al utilizarlas, trabajamos para sus empresas a cambio de nada y participamos en esta nueva economía.

Rendimiento, productividad, flexibilidad,…, por todas partes se exige a los trabajadores que se adapten a la lógica digital y, a pesar de los desenfrenados esfuerzos por seguir su ritmo, los humanos empiezan a quedarse sin aliento.

Forzados por la competencia feroz para conseguir una cuota de mercado mayor, el proceso de automatización parece inevitable. La actual ola tecnológica masiva afectará a millones de trabajadores y puede provocar una fractura social.

La Cuarta Revolución Industrial utiliza todo tipo de máquinas, cada vez más eficientes, inteligentes y autónomas. Hemos entrado en una era en la que una nueva forma de Capitalismo está implantando sus operaciones algorítmicas en todos los dominios:

En el sector servicios, el futuro pertenece a las asistentas virtuales:

  • Son sistemas cognitivos, con rostros casi humanos pero con inteligencia artificial.
  • Entienden de semántica y adaptan su respuesta según el cliente esté enfadado o no.
  • Disponibles 24 horas al día, todos los días del año, de forma amistosa y profesional.
  • Su conducta es intachable y pueden mantener miles de conversaciones a la vez.
  • “Un día estaremos hablando con una de ellas y no nos daremos cuenta”.

El nuevo capitalismo digital está expandiendo su influencia con el apoyo de los grandes bancos:

  • El capital y el trabajo se llevaron bien durante mucho tiempo. Hoy están divorciados: Incluso en Wall Street, donde los brókers prácticamente han desaparecido.
  • El 90% de todas las transacciones bursátiles son efectuadas por algoritmos de alta frecuencia, sin ninguna intervención humana.

Hoy, con una buena idea y capacidad tecnológica que la respalde, uno puede hacerse rico rápidamente:

  • Un nuevo El Dorado atrae a los jóvenes franceses a la Escuela 42.
  • Intentan crear una Star Up Whekeend lanzando nuevas aplicaciones
  • Basta con un ordenador, una pasión y las herramientas adecuadas.
  • Crear una empresa de crecimiento rápido puede costar 15.000 euros de media.

El control de la inteligencia artificial se ha convertido en el factor clave del éxito entre los gigantes del capitalismo digital:

  • La inteligencia artificial funciona prácticamente sin intervención humana.
  • Se nutre de los datos que generamos continuamente y de forma gratuita.
  • Google, Amazon, Facebbok y Apple, valen más de 1 Billón de dólares juntas.
  • Entre las cuatro sólo emplean a 150.000 personas en todo el mundo.

Observando las compañías más importantes de EE.UU. se comprende lo mucho que ha cambiado la economía:

  • Facebook, la compañía más importante de comunicación, no produce contenidos.
  • Una Aplicación de Uber comunica a conductores particulares con los Clientes. De esa forma, Uber es la mayor empresa de transportes, sin tener coche alguno.
  • Alí Babá y Amazon, las dos grandes distribuidoras minoritarias, no tienen tiendas.

Upwork, la Plataforma de empleo más importante del mundo está situada en el sur de San Francisco:

  • Realizan trabajos de selección de personal, pero a gran escala y en tiempo real.
  • Recogen datos, los analizan y hacen modelos predictivos de inteligencia artificial.
  • Conectan especialmente a Pymes con trabajadores autónomos de todo el mundo.
  • Disponen siempre de unas 100.000 ofertas de empleo y casi las mismas demandas.
  • En cada transacción entre empresa y cliente cobran el 10%.
  • La plataforma mueve unos 1.000 millones de dólares al año.

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), con sede en Ginebra, empezó como una pequeña organización de la que todo el mundo se reía:

  • El volumen de los nuevos proyectos, los nuevos inventos, es tal que hoy disponen del mayor Centro de Conferencias de la ciudad.
  • Han construido un sistema por el cual, una parte (cada vez mayor) de los ingresos que se generan  se destinan a los dueños de patentes, a los titulares de derechos de autor y a los titulares de marcas registradas.

Para comprender lo que nos espera conviene situarse en Pittsburg (Pensilvania), la antigua capital del acero de EE.UU:

  • En los años 80, Pittsburg se reinventó, invirtiendo de forma masiva en tecnologías de vanguardia.
  • El malestar empieza a hacer mella en la ciudad entre aquellos que no pueden mantener el ritmo acelerado del progreso tecnológico.
  • A medida que se impone en todas partes, la tecnología digital provoca una factura social. Y en el país más avanzado del mundo ya hay 47 millones de personas viviendo por debajo del umbral de la pobreza.

Las tareas más duras y repetitivas se están transfiriendo al sector de la Robótica. Con su desarrollo, cada vez harán trabajos más cualificados. Ya se utilizan en el sector de la automoción o aeronáutica por ejemplo. Dirigidos por un ordenador, los robots pueden hacer movimientos repetitivos pero también adaptarse a su entorno. Se perderán muchos puestos de trabajo, si bien aquellos que se puedan trasvasar, serán para labores de programación y mantenimiento de robots y por tanto más cualificados.

La Universidad Carnegie Mellon de Pittsburg es uno de los centros punteros en investigación sobre inteligencia artificial y Robótica:

  • Allí han nacido máquinas para Caterpillar, Jhon Deere y cientos de robots.
  • Diseñaron un coche autónomo, que consiguió ganar la Grand Challenge.
  • Hoy circula por Pittsburg una versión experimental para GM.
  • Sólo le falta su aprobación legal para ser comercializada.
  • Si un vehículo es capaz de conducirse solo, eso es una auténtica revolución.
  • UBER y Google, por ejemplo, intentan entrar en ese segmento del mercado.
  • Los fabricantes de coches tradicionales no querrán perder su sitio.
  • En 20 ó 30 años el mercado puede mover entre 200 ó 250.000 dólares anuales.
  • La guerra comercial ha comenzado.

En el año 2016, varias caravanas de camiones autónomos se dieron cita en el puerto de Rotterdam tras recorrer, sin conductor, varios cientos de kilómetros:

  • La preocupación es creciente, incluso en el corazón de la primera economía mundial.
  • La ocupación más importante en EE.UU es la de conductor de camiones.
  • Hay 3.500.000 conductores y otros 5 millones de empleos dependen de ellos.

El Debate

Con todo lo reflejado hasta ahora, ¿queda alguna duda que esa Cuarta Revolución ya está en marcha, y de que parece inevitable? El debate está servido, si bien, a nuestro entender, con escaso eco por el momento. Alimentemos ese debate con las opiniones vertidas en el propio documental.

JOAO CARDOSO.- La automatización cerró su fábrica y se hizo camionero:

  • Es también conductor ocasional de UBER para mejorar sus ingresos.
  • Está asustado porque los camiones autónomos lo pueden dejar sin empleo.
  • “Espero que salgan líderes que paren este proceso antes que sea demasiado tarde”.

ANDY STERN:- Ex Presidente del sindicato del sector servicios de EE.UU:

  • Se apoya en estudios del Global Mckencie Institut, de Boston Consulting, de 3 Premios Nobel, del Banco Mundial y de la O.I.T., para decir: “Todos predicen que un “tsunami” sin precedentes está a punto de irrumpir en el mercado de trabajo en los próximos 10 ó 20 años y que la población no está preparada para eso”.

MADY DELVAUX.- Diputada del Parlamento Europeo, Vicepresidenta Comisión Asuntos Jurídicos:

  • Sigue creyendo que la tecnología debe servir a los seres humanos, y no sólo al 1%.
  • Dice que la gente acepta que las cosas vayan mal si hay perspectivas para sus hijos
  • Teme que si eso no ocurre pueden alimentarse revueltas, revoluciones.
  • “Tenemos que buscar soluciones, no podemos seguir así”.

DANIELA CERQUI.- Antropóloga de la Universidad de Lausanne:

  • Dice que el humano se está convirtiendo en un factor variable, que está perdiendo importancia porque las máquinas son prioritarias: “El humano es percibido como el grano de arena que podría hacer que todo el sistema fallara”.

GIORGIO REGNI.- Cofundador de SCALITY, Empresa francesa especializada en el almacenamiento masivo de datos digitales:

  • Se pregunta cómo será la sociedad dentro de 10 años cuando el 40 ó 50% de los trabajadores sean sustituidos por los ordenadores.
  • Dice que antes se tardaba 10 años en inventar algo y ahora sólo cuesta uno.
  • Que es verdad que los ricos son cada día más ricos y los pobres cada día más pobres, pero no cree que se deba a ninguna fatalidad.
  • “Si tengo éxito en mi trabajo me preguntaré cómo podré compartirlo”.

ANDREW MOORE.- Decano de la Escuela de las Ciencias de la Computación de la Universidad Carnegie Mellon:

. Opina que podríamos sacar muchos beneficios de la inteligencia artificial pero también lo podemos empeorar todo si la utilizamos de una forma estúpida.

. Que no es lo mismo trabajar 3 día y medio y dejar que la automatización se ocupe del resto que despedir a la mitad de los trabajadores.

. “Este asunto está creando mucha inseguridad y descontento”.

BERNARD STIEGLER.- Director del Instituto de Investigación e innovación de Francia. Filósofo:

  • Nos retrotrae al modelo del siglo XX, por el que los productores se convertían en consumidores con poder adquisitivo, y hacían funcionar el ciclo del consumo.
  • Con la automatización eso no funcionará, porque: “¿dónde estará el dinero si la gente ya no trabajará en las fábricas?”.
  • Le parece fantástico que haya robots, pero cree que la verdadera cuestión es repensar la totalidad de la producción industrial.
  • “Un modelo nuevo en el que se compartan el conocimiento y los recursos”.

FRED TURNER.- Profesor de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Stanford (EE.UU):

  • Dice que los cambios tecnológicos exigen igualdad y no dejar tirada a la gente.
  • Que hay que regular a las compañías que no quieren ser reguladas, compartir los beneficios que no quieren compartir. Que hay que implicar a todo el mundo.
  • “Eso forma parte de gobernar, de la vida pública que es lo que hay que defender”.

GUY STANDING.- Economista, fundador de la Red Mundial para la Renta Básica:

  • Partidario de una Renta Básica; una paga para todos, tanto si trabajamos o no.
  • Veríamos un alejamiento del trabajo para dedicar más tiempo a los aspectos sociales, al voluntariado, al trabajo comunitario, al desarrollo de nuestras capacidades.
  • Los empleados precarios no tendrían que trabajar 60 horas a la semana para ganar un salario miserable, que es lo que está pasando ahora.
  • La mayoría de las personas queremos progresar en la vida y una renta básica no acabaría con esa motivación.
  • Resulta muy irónico que por un lado se diga que los Robots van a reemplazar a millones de trabajadores y en el otro criticar la Renta Básica diciendo que eso hará que la gente trabaje menos”.

JEROME CHOAÍN.- Ingeniero y Programador Informático:

  • Diseñaba software, en los Servicios Postales franceses, para clasificar el correo.
  • Dejó su trabajo, cansado de contribuir al desarrollo del Interfaz Hombre-máquina.
  • Está a favor de la automatización pero no para dejar a la gente en la calle.
  • “En la sociedad actual, quitar el trabajo a los humanos no significa liberarlos sino condenarlos a la precariedad”.
  • Decidió fundar una Universidad Popular abierta a todos y dedicada a la tecnología digital porque un ciudadano que no sabe leer está excluido, no es libre.
  • “Liberar a alguien es enseñarle a utilizar las herramientas de una sociedad”.
  • “Es inimaginable que la tecnología digital no siga imponiéndose”.
  • “Por eso es tan importante que la conozcamos bien y que entre todos decidamos para qué debe servir: Lo único que importa es el objetivo”.
  • Es partidario de la Renta Básica porque “es menos utópica que la locura de seguir hablando de pleno empleo en las sociedades occidentales”.

RAFAEL LIOGIER.- Filósofo y Sociólogo, Autor del libro “Sin empleo”:

  • Opina que debemos reemplazar el mito inalcanzable del pleno empleo por la plena actividad, que no es un mito.
  • Que la Robotización nos liberará de la esclavitud del trabajo porque todo lo que está automatizado ya no lo realizarán los humanos.
  • “Los humanos harán cosas creativas que los robots no podrán hacer”.

ALEXIS LECONTE.- Ex Ingeniero:

  • Dejó su empleo tras sufrir el síndrome de desgaste profesional.
  • Creó un espectáculo itinerante en el que planteaba estos problemas, mucho antes de que entraran en el debate político.
  • Defiende la renta básica garantizada como un nuevo derecho civil, pero rechaza la idea de tenerla sólo para conseguir la paz social.
  • Que la renta básica permitiría tomar decisiones vitales, como vivir sin un empleo.
  • Que si queremos un mundo en paz tenemos que conseguir la igualdad.
  • “Las desigualdades conducen a la violencia”.

 

Conclusiones

Hasta aquí, la exposición resumida del contenido de “Un mundo sin trabajo”. Cada cual sacará sus propias conclusiones. Nosotros sacaremos las nuestras tras analizar todo lo que se nos ofrece en ese extraordinario documental.

En principio, parece claro que, al igual que sus hermanas mayores, la Cuarta Revolución Industrial no tiene marcha atrás; sería como ir contra el progreso. Otra cosa es cómo se afrontarán sus consecuencias, porque también parece claro que ya está afectando a mucha gente que empieza a quedarse en el camino.

Los temores fundados del camionero, las predicciones documentadas del sindicalista, la percepción de la antropóloga de que el hombre puede ser el grano de arena que haga fallar el nuevo sistema, los augurios de posibles revueltas de la parlamentaria europea,…, ponen el dedo en la llaga del asunto. Y todo lo que dicen es razonable y digno de tener en cuenta.

A pesar de lo anterior, nuestra primera conclusión es que el debate está más avanzado de lo que creemos. Y que ya hay gente que, dando por hecho que el proceso es imparable, trata de encontrar  soluciones, por muy utópicas que nos parezcan en principio:

  • Un Economista es fundador de una Red Mundial para la Renta Básica; una paga que todos recibiríamos, tanto si trabajamos o no.
  • Un Ingeniero Programador se baja de la ola tecnológica pero se pone a “enseñar a leer” a la gente, convencido de que es inimaginable poder detenerla.
  • Otro Ingeniero, con desgaste profesional, se sale del sistema y va con un espectáculo itinerante concienciando a la gente que hay que buscar un cambio de modelo.
  • Un Sociólogo escribe un libro en el que dice que los robots liberarán al hombre de la esclavitud del trabajo, que el pleno empleo es inalcanzable pero no la plena actividad.
  • Un Profesor de Ciencias dice que hay que defender la vida pública, que los cambios exigen igualdad y que el gobernante tiene que regular a las compañías para compartir los beneficios que no quieren compartir.

Nosotros queremos ver, en el simple razonamiento del Filósofo Bernard Stiegler, la clave del asunto: en el Siglo XX, el poder adquisitivo de los trabajadores de las fábricas les permitía comprar aquello que se producía. Su pregunta sobre la automatización es determinante; ¿dónde estará el dinero si la gente ya no trabajará en las fábricas? o, lo que es lo mismo, si la gente no tiene trabajo, y por tanto tampoco dinero, ¿quién comprará todo lo que la automatización producirá en cantidades ingentes?

¿La Renta Básica es una utopía? Pues ya veremos si llegamos a ella o no, pero, según el propio documental, ya se está experimentando en Finlandia y en Los Países Bajos. Suena muy bien el asunto por cuanto parte de una igualdad para todos, que sacaría a mucha gente de las listas de empleo, que permitiría seguir consumiendo y que, por sobre todo, facilitaría que la gente se dedicara a hacer lo que más le guste, a ser solidario y entregarse a los demás, a dar rienda suelta a su creatividad,…, o a formarse para encontrar un empleo que les mejore la vida.

Hay un colectivo de gente que puede servir de ejemplo de funcionamiento de una renta básica; hablamos del “gremio” de los jubilados, el más numeroso de cualquier país. Centrados particularmente en España, no dejamos de escuchar que este colectivo es el que ha sostenido al país en la tremenda crisis que todavía seguimos padeciendo. Aunque su poder adquisitivo no sea para tirar cohetes, su volumen es tan grande que por fuerza tiene que incidir en la economía del estado. Pero su contribución ha ido más allá, por cuanto, en gran medida, han sido, y siguen siendo, imprescindibles para que sus hijos y nietos hayan podido seguir adelante. No tienen ya empleo pero no dejan de trabajar. Y además, una vez liberados de la “esclavitud” del trabajo, pueden dar rienda suelta a su creatividad, a la solidaridad,…, en suma, a mejorar la sociedad.

Si eso ocurre con la gente mayor de 65 años: ¿Qué no significaría ese mismo modelo para un colectivo todavía más numeroso, el colectivo del conjunto de trabajadores con una renta básica, pero con menor edad?

No somos ingenuos y pensamos que, aunque todo tendrá que regularse, el Capitalismo querrá aprovecharse de estos primeros tiempos de vorágine de la automatización y de la tecnología digital. Pero si, finalmente, esa Revolución tecnológica triunfa, tendrá que ser a costa de un cambio radical del sistema, de un modelo distinto de sociedad que pueda frenar otra revolución de carácter social, que también sería inevitable.

“Un mundo sin trabajo” termina con una reflexión:

“¿No sería mejor para todos compartir equitativamente la riqueza generada por las máquinas? Esta es sin duda la pregunta esencial a la que nos enfrentamos hoy”.

Dando por supuesto que no hay marcha atrás, nuestras reflexiones son las siguientes:

  1. Hay que informarse bien de lo que viene, también puede ser una oportunidad.
  2. Nos tiene que encontrar lo más preparados posible, buscando la polimatía.
  3. Hay que implicarse para forzar que el cambio de sistema sea equitativo.

Autor: Dlins

Fuente: rtve. Documentos TV: Un mundo sin trabajo

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